Paso 1: define tu presupuesto real
Antes de mirar propiedades, calcula cuánto puedes pagar. Considera el pie (habitualmente entre 10% y 20% del valor), el dividendo mensual del crédito y los gastos asociados a la operación. Como regla general, el dividendo no debería superar el 25% de tus ingresos líquidos.
Paso 2: ahorra el pie
El pie es el porcentaje que debes aportar de tu bolsillo. Mientras mayor sea, menor será tu crédito y tu dividendo. Abrir una cuenta de ahorro para la vivienda no solo te ayuda a juntar el pie, también es requisito para postular a subsidios habitacionales.
Paso 3: revisa si calificas para un subsidio
El Estado ofrece subsidios como el DS1 para sectores medios, que complementan tu ahorro y tu crédito. Verifica tu tramo en el Registro Social de Hogares y las fechas de postulación. Un subsidio puede acercar significativamente la meta de tu primera vivienda.
Paso 4: preaprueba tu crédito hipotecario
Antes de comprometerte con una propiedad, cotiza el crédito en varios bancos y consigue una preaprobación. Así sabrás con certeza cuánto te prestan y a qué tasa, y podrás negociar con seguridad. Compara siempre la tasa, el CAE y el dividendo total.
Paso 5: busca y compara propiedades
- Define zona, metros y características imprescindibles
- Compara precios del m² de la comuna para no pagar de más
- Visita más de una propiedad antes de decidir
- Revisa conectividad, servicios y proyección del sector
Paso 6: promesa, estudio de títulos y escritura
Al elegir la propiedad, se firma una promesa de compraventa que asegura el negocio. En paralelo, un abogado realiza el estudio de títulos para confirmar que la propiedad está libre de problemas. Finalmente se firma la escritura ante notario y se inscribe en el Conservador de Bienes Raíces.
No olvides los gastos operacionales
- Gastos de notaría y de inscripción en el Conservador
- Estudio de títulos
- Impuesto de timbres y estampillas del crédito
- Tasación exigida por el banco
Apóyate en un corredor y en tecnología
Un buen corredor te acompaña en todo el proceso y evita errores costosos. Plataformas como LexHouse AI te permiten comparar propiedades, revisar contratos con IA y resolver dudas al instante, para que tu primera compra sea una experiencia segura y sin estrés.
Conclusión
Comprar tu primera vivienda es un camino de varios pasos: presupuesto, pie, subsidio, crédito, búsqueda y cierre. Si planificas cada etapa y te asesoras bien, el proceso deja de ser abrumador y se convierte en el logro que siempre soñaste.